Los seguros de reembolso permiten a los pacientes asistir al psicólogo que prefieran, incluso fuera del cuadro médico de la aseguradora.
El procedimiento es sencillo: el paciente abona la consulta, solicita la factura y la presenta al seguro, que reembolsa un porcentaje del importe (habitualmente entre el 80% y el 100 %), según lo establecido en la póliza.
Este sistema ofrece:
- Flexibilidad para elegir profesional.
- Acceso rápido a tratamiento.
- Seguridad económica, al recuperar gran parte del gasto.
